“Los caminos de la vida”

Han pasado 7 meses desde que me fue detectado un cáncer de mama. En diciembre comencé un camino que primero fue de miedo, tristeza, rabia, frustración, desolación….

El golpe fue duro para todos, mi familia, mis amigos, todos movilizados, primero, por el lado práctico, que viera al mejor doctor, la mejor clínica, medicina alternativa, limón, hierbas, venenos azules, verdes, que se yo… Y luego todos unidos en lo emocional, en largas conversaciones, decisiones, abrazos… en fin…

A fines de enero comenzó todo el tratamiento: cirugía, mastectomía radical, semanas de radioterapia y ahora estoy en la tercera de ocho quimios… tengo hasta fin de año con el tratamiento, pero saben?

Si bien la vida cambia… hay dolores físicos… cambios en el cuerpo, evidentes por cierto, duros, no es fácil asumir la deformidad que provoca una mastectomía, volver a mirarte en un espejo y asumir el nuevo cuerpo es un proceso no menor… luego la caída del pelo, subir unos kilos… también hay cambios en lo emocional y creo que ahí viene lo hermoso de este proceso…

Este cáncer me dio la posibilidad de detenerme y cuidar de mi… por primera vez en mi vida estoy en el primer lugar de mi lista, también me di cuenta de las maravillosas personas que están a mi alrededor… una familia unida, hermanos llenos de amor… ¡tengo una red de apoyo increíble…!

Y bueno, en este proceso ha sido fundamental la ayuda de la “Corporación Yo Mujer”,

con cada uno de sus profesionales siempre dispuestos a tenderte una mano con una sonrisa, con una calidez increíble, tratando los temas seriamente, las cosas que de verdad nos interesan, ayudando a volver a su lugar nuestro alicaído ego, con tips hasta de belleza… Debo decirles que dejé de llorar el día que me entrevisté con Lucía y conocí la Corporación… y qué decirles de las maravillosas mujeres que, así como yo, caminan esta misma senda, con los mismos temores pero sin duda, con la clara conciencia de que no estamos solas en esto… Son todas maravillosas en sus diferentes historias y sonrisas… y cada una se ha transformado en mi compañera de camino…

Estoy tan agradecida, a pesar de este triste episodio -que estoy segura, será un trozo de mi vida-  ya que me ha permitido vivir tantas cosas lindas en los talleres, momentos inolvidables, que quedarán para siempre en mi mente y mi corazón… vivencias que alimentan mi alma, que me han hecho crecer, tomar decisiones, me siento más fuerte, con muchas más herramientas para seguir adelante… ¡Hay esperanza! ¡Se puede vivir con esto!

Para bien o para mal… nunca sabré lo que la vida me depara… a veces una pequeña brisa (o un tsunami como este), me lleve a algún lugar y luego me devuelva al mismo punto… (o me deje lejos de mi inicio)… pero de seguro nunca seré la misma después de esto… son muchas las vueltas y son muchos los caminos … como dijo Vicentico… “los caminos de la vida, no son lo que yo esperaba, no son los que yo quería, no son lo que imaginaba lalalalala…”

Espero seguir cantando, viviendo mi vida a cada momento, con la misma intensidad de siempre, quiero amar de nuevo, siendo la misma de siempre, pero más grande, con más conciencia de quién soy y de lo que soy capaz… si estoy viviendo todo esto, es porque puedo…

¡La vida es un regalo y vale la pena querer estar acá! Estos “caminos de la vida” me llevaron a ustedes y estoy sinceramente feliz y agradecida que así haya sido!

¡Abrazos a todos!

Romina Paz Gálvez Fuentes
40 años
roma_ paz_g@hotmail.com