“Instancias como las que nos brinda Yo Mujer son muy importantes”

Haciendo un pequeño resumen de mi vivencia personal de haber sufrido esta testimonioenfermedad, puedo decir que existen tres etapas que hay que enfrentar para superar esto:

La primera etapa es desde que recibes la noticia que padeces cáncer hasta que inicias el tratamiento médico. Es una de las etapas más duras, donde se transforma tu vida, te cuestionas todo, te culpas de nada, te angustias, tienes rabia y mucho miedo. Luego, empiezas el tratamiento: quimioterapia, cirugía y radioterapia, las menciono en este orden porque así me tocó a mí. Es un periodo de mucha incertidumbre y un montón de cambios a todo nivel. La tercera etapa es la recuperación, que es un largo proceso en el que empiezas una nueva vida; cambiando hábitos alimenticios, cambiando prioridades, viendo la vida de manera distinta y apreciando cosas que antes no valorabas.

Yo ya estoy en esta tercera etapa después de un año que me tomó completar las dos primeras y puedo dar mi testimonio, con propiedad, sobre la importancia que tienen aquellas instituciones que brindan apoyo a todas las mujeres que sufren esta enfermedad, para la que ninguna está preparada.

Si bien es cierto que la atención médica, ya sea en un hospital o clínica es fundamental, también son muy importantes instancias como las que nos brinda Yo Mujer, que entrega apoyo y educación desde un punto de vista más humano, ayudándonos a no sentirnos víctimas de la situación, sino parte de un proceso que hay que aprender a enfrentar de la mejor manera posible.

Yo Mujer fue fundamental para toda mi vivencia de enfermedad. Llegué a la Corporación por una joven mujer que sufrió lo mismo que yo y me comentó de su existencia. Recuerdo que recién estaba iniciando mi quimioterapia y atravesaba momentos muy difíciles; estaba muy sola y abatida con mi miedo y desconocimiento sobre el tema.

Ojalá todas las mujeres tuvieran acceso a esta Corporación, sobre todo en la primera etapa que es un período de mucha pena, angustia e incertidumbre.

Solo me queda agradecer a mi familia y a Yo Mujer por toda la ayuda entregada a través del excelente equipo de profesionales, entre ellos, psicólogas, enfermeras, nutricionista; y sus talleres y charlas, clases de yoga, autoestima y asesoría estética, flores de Bach, relajación, etc. Definiría a Yo Mujer como una institución muy acogedora desde el momento que uno atraviesa su puerta, y como un apoyo fundamental para enfrentar un cáncer de mama acompañada e informada.

Por último, quisiera enviar un sincero abrazo de apoyo, sin discriminación de ningún tipo, a todas las mujeres con las cuales compartí la experiencia de Yo Mujer.

Francisca Riffo Salamanca